Relatos

9. La calderana Aurea Dom’jar en… La cuestión

Fascinante. No creo que otra palabra lo describa mejor. Seguimos orbitando el satélite en este extraño sistema estelar alrededor de una enana marrón. Nuestros civiles y reclutas están de vacaciones. Los militares y oficiales monitorizamos desde la Médusé. Mi comprometido, Eriz, y yo estamos intrigados. Todavía existen preguntas que no soy capaz de responder sobre este lugar y sus gentes.


Primera pregunta. Cómo se formó este lugar. Un planeta gaseoso de tal tamaño no es probable que se forme tan cercano a una estrella. La zona habitable de una enana marrón es estrecha y cercana a la pseudo-estrella. Los parámetros necesarios para encontrar vida en cualquier sistema estelar ya son muy restrictivos. En una enana marrón más. En un sistema como este no debería ser posible.


Lo que nos lleva a la segunda pregunta. Cómo se originó la vida en este lugar. La mayoría de seres vegetales de la galaxia optimizan su fotosíntesis en el rango visible del espectro electromagnético. Suficiente energético pero sin ser dañino. Aquí no, la flora de este planeta optimiza su fotosíntesis entre el rojo y el infrarrojo cercano. Toda flora y fauna autóctona es compatible con nuestros sistemas digestivos sin embargo.


Tercera pregunta. Cómo se sostiene la sociedad que nos acogió en el satélite. Su única ley es contradictoria y en el caso más probable no produciría una sociedad así. Sobretodo si consideramos que conviven con azurus y simians. Sólo está prohibido usar la violencia. Cómo impiden que alguien la use entonces. Bueno, eso son dos preguntas pero contextualizadas conjuntamente.


- Eriz, doctor mio, ¿tienes los resultados de las pruebas? - lo he vuelto ha hacer, he vuelto a sonar condescendiente. Él no lo soporta. Lo siento.

- Sí, doctora Dom’jar. Vida basada en el carbono, con sus cadenas de proteínas y ribonucleicas en orden habitual. Adaptadas a las peculiaridades de su entorno.

- ¿Hipótesis?

- Por el análisis de las rocas y minerales extraídos, este satélite es lo suficiente antiguo. La primera hipótesis es que estas formas de vida evolucionaron de forma natural en este lugar.

- Debes descartar esa hipótesis. La vida de una enana marrón es escueta y varía la longitud de onda que emite con el tiempo. Esta enana marrón parece antigua pero, ¿cómo podría desarrollarse la vida en un entorno que no mantiene constante la radiación que le llega?

- Difícilmente, pero como doctor en ciencias biológicas debo recordarte que la teoría evolutiva no descarta esa posibilidad. - le he hecho enfadar. Está anteponiendo su ego.

- Esa hipótesis no resuelve el sistema de cuestiones. ¿Tienes otra hipótesis doctor?

- No es posible otra hipótesis razonable sin tener más datos.

- Es cierto Eriz.

La otra hipótesis no es razonable pero no por ello se puede descartar. Alguien ha creado esto meticulosamente durante millones de años.


El comandante Edros nos informa que los civiles y los reclutas han vuelto de sus vacaciones forzadamente. Maille necesita atención médica y le ordena a Eriz que se encargue de la operación. Mientras Eriz y la viridian operan a Maille prosigo con los cálculos de nuestro siguiente salto. Comparado con las cuestiones que tengo planteadas, hacer estos cálculos es un pasatiempo.


El comandante Edros nos reúne a todos los oficiales cuando termina la intervención quirúrgica.

- Diert y Xcher han informado que nos entregaron a nuestros chicos inconscientes. - dice Edros. - Pero, salvo Maille, están todos ilesos. La mayoría de ellos despertaron cuando ya estaban casi en órbita. ¿Alguna idea?

- Durante la intervención he podido constatar que Maille había estado bajo los efectos de diversas substancias. Una de ellas en particular produce un efecto somnífero. Querría realizar un chequeo médico completo a todos los tripulantes que hemos descendido a ese satélite.

- Concedido. Eso os incluye a vosotras también Skorzy y Aurea. A partir de ahora quedáis a disposición del doctor Dom’jar. Podéis retiraros.

Noto como Eriz, mi doctor, ha cambiado sutilmente su actitud. Anda con la cabeza más alta. Sé que si él supiera esto pensaría que soy condescendiente, pero estoy orgullosa de él.


No hay nadie más meticuloso que él para hacer estas pruebas. Aparte de las extracciones y cultivos típicos, nos hace pruebas físicas y psicológicas para realizar un perfil completo. Los únicos que se libran de hacerlo son Edros, la viridian y el machina sapiens. Sé que él también se hará las pruebas y sé que volverá a comparar su coeficiente intelectual con el mío. No debería. Yo lo amo, a mí no me importa, lo compensa sobradamente con su empeño, pero a él lo deprime.


Me quedo a observar como trabaja. Adoro verlo en acción, pidiéndole a la gente que haga esto o lo otro, tomando nota de todo. El siguiente en entrar en el laboratorio es el joven simian, James. Primero lo seda y realiza extracciones de sangre, médula, jugo gástrico y algunas endoscopias. Lleva las muestras al laboratorio y programa el análisis. Lo despierta y le realiza diversas pruebas físicas. Desde radiografías y resonancias hasta pruebas de reflejos, coordinación, fuerza y resistencia.

- Estás muy grande para tu edad según los estándares humanos, pero tu ritmo de crecimiento no decae. Serás muy alto James.

- Gracias doctor.

Luego le realiza los test psicológicos y las pruebas neurológicas.

- Debo felicitarte. - empieza Eriz. - Tu CI está ocho puntos por encima de la media calderana y cinquenta y ocho por encima de la simian. Medido en vuestra escala.

- ¿En serio? - pregunta James entusiasmado.

- Completamente. Pero que no se te suba a la cabeza. No tienes tendencias megalómanas pero nunca es tarde para adquirirlas.

Me enamora que sea tan tierno con los demás. Pocos calderanos son así. Todos son tan orgullosos. Eriz está once puntos por debajo de la media calderana y lo sabe. Yo sé que esta noche vendrá a hablar conmigo.


Ciertamente. Llama a la puerta de mi camarote después de cenar. Me he vestido con las ropas de descanso aunque sabía que iba a venir. No quiero que piense que lo tenía previsto. Le invito a pasar.

- Necesito hablar. - empieza él.

- Dime, doctor mío.

- Estos días me he sentido útil, pero lo de hoy me ha hecho pensar. ¿De qué sirve que esté yo aquí?

- Nadie podría haber hecho ese trabajo mejor que tú.

- Estás siendo condescendiente y sabes que no lo soporto. - cierra su puño y sigue. - Tú podrías haberlo hecho mejor. De hecho, no tenías nada más que hacer mientras yo hacía todas las pruebas. Incluso el joven James tiene más potencial que yo.

- ¿Y porqué me quedé?

- Para supervisar

- No. Adoro ver como trabajas. Además, si estuve para supervisar, ¿por qué no intervine?

- No lo se.

- Porque confío en tí, más que en mi misma.

- No lo entiendo. Tu eres objetivamente mejor. ¿Por qué te quedaste conmigo? - solloza y se le humedecen los lagrimales.

- ¿Cómo podría vivir sin tí?

- No es lógico.

- Tienes que verlo desde mi punto de vista. Tenía que decidir si huir de los sapos y sobrevivir al accidente en la estación y abandonar al ser que más he amado de cuantos he conocido o quedarme contigo.

- Yo me hubiera sacrificado gustosamente por tí.

- Yo también y con mi sacrificio seguimos estando juntos.

- Lo entiendo.

Esa noche nos acostamos en mi camarote. Ambos somos calderanos apasionados. Es un rasgo extraño en nuestra cultura.


Obtenemos los resultados de las analíticas por la mañana siguiente. Hay dos compuestos que llaman nuestra atención inmediatamente. Uno lo poseemos todos los que hemos descendido al satélite. Es un narcótico suave. El otro solo lo poseen aquellos que fueron expulsados dormidos. Es el mismo somnífero que se encontró en Maille. Ambos compuestos fueron inhalados. Debo hablar con la viridian.


Siempre anda cerca aunque nunca se implica demasiado en nada que no sea proporcionarnos medicamentos. No es difícil encontrarla. Es hermosa. Mantiene su sistema reproductor en un ciclo activo para sintetizar las sustancias que necesitamos. Siempre hay alguna de las plantas que la componen que está en flor.

- Te saludo. ¿reconoces esto?

Le envío los datos de los compuestos que hemos identificados. Al cabo de medio minuto recibo una respuesta a mi comunicador. El mensaje dice “si”.

- ¿Eres capaz de sintetizar estos compuestos?

Recibo otro mensaje que dice “no”.

- ¿Otros como tu saben hacerlo?

Se espera unos segundos y responde “si”.

- ¿Otras simbiosis como tu designadas como viridians?

- Al cabo de veinte segundos recibo su respuesta. Dice “No sintetizar, si hacer”.

- De acuerdo. Muchas gracias.


Esto responde a la tercera cuestión. Así controlan la sociedad en el satélite, mediante narcóticos. De lo que se deduce que su sociedad está dirigida por las viridians. Los celos de Misha debieron ser muy fuertes para que la adrenalina anulase los demás efectos. Ellos eran visitantes y bastó con sedarlos y expulsarlos pero, ¿qué hacen con los demás individuos violentos? Es lógico suponer que puedan crear substancias letales muy sofisticadas. Una manera no violenta de matar.


Una sacudida remueve la Médusé de repente y me derriba. Se activa la alarma y Edros habla por el comunicador.

- Nos han atacado. Repito, nos han atacado. Quiero a la oficial científica en el puente. Skorzy y Carlos dirigíos a la sala de artillería de proa. Los demás soldados y reclutas defended la zona segura. Todos a sus puestos.

Me dirijo al puente y la viridian me sigue. En el puente están Diert y Edros.

- Está bien que la viridian le haya seguido. Esa nave es de los suyos, ¿verdad? - pregunta Edros.

- Seguro señor. Es una nave viridian sin duda - respondo.

- ¿Porque no detectamos ninguna flota al llegar a este sistema?

- Las naves viridans no son invisibles pero tienes que saber lo que buscas. Si se tratara de una sola nave, las posibilidades de encontrarla son muy bajas.

- De acuerdo. Artilleros, ¿están en sus puestos? - pregunta por el comunicador.

- ¡Si señor! - responde Skorzy.

- Disparen en cuanto fijen el blanco.

- A la orden señor.

- Espere señor. - intervengo. - Creo que malinterpreta sus intenciones.

- ¿Pone en duda mi autoridad?

- No señor, intento aconsejarle. ¿Para qué me tiene aquí sinó?

- Artilleros, esperen a mi señal para ejecutar la última orden. - exclama por el comunicador y me dice. - Adelante.

- Han ejecutado un tiro de advertencia. Con un tiro por sorpresa de esa potencia podrían habernos destruido, pero no lo han hecho. Opino que solo desean que nos vayamos. ¿Es eso cierto? - le pregunto a la viridan y responde “si” con un mensaje de texto que llega a todos nuestros comunicadores.

- Mala suerte para ellos. No debieron atacarnos. ¡Fuego!

Esos segundos de espera fueron clave. Sorprendimos a la nave viridian y la destruimos. Más adelante supe que nuestro viridian se estaba comunicando con ellos y que se confiaron al vernos vacilar. Es posible que Edros lo hiciera a propósito.


Yo ya había revisado todos los cálculos así que saltamos inmediatamente. Las cuestiones primera y segunda quedaron sin resolver. ¿Cómo se formó ese sistema estelar? ¿Cómo apareció la vida en él? Que se trata de un experimento viridian es la hipótesis más razonable.


Fin del noveno capítulo.


Feedbacks (0)
¡Comenta!

Name (required)

Email (required)

Website

Imagen CAPTCHA
Enter the code shown above: